La tregua

La noche se hunde y pareciera que todo está dentro de uno o sobre ti. La noche se hunde en la noche y los dos vamos recorriéndola con los ojos puestos en el otro. Yo sigo tu sombra, tú juntas mis manos y nos vamos encontrando sin tregua. La noche se hunde y nosotros vamos tras ella, como intentando rescatar una parte que nos haga sentir seguros. Pero la noche no cobija a los cobardes y el peso del silencio de a poco la va desgastando, como si de golpe las luciérnagas dejaran de brillar y nosotros perdiéramos el rumbo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s